Acabo de ver un episodio de la serie-documental mas bien hecha en Chile, "Los Ochenta". Va en su tercera temporada y comenzo el domingo pasado, sin embargo no alcanze a verla on line en mi laptop. La busque en la web y di con YOU TUBE, donde logre verla completa. (Para quienes se puedan preguntar por que no verla directo por la television, es porque estoy viviendo fuera de mi Chile natal, estoy hace tres meses en Texas. Aprovecho de pedir disculpas por la ausncia de tildes y egnes (palito sobre la n), pues mi actual lap top es gringa y no cuenta con ellas (creo...)).
La serie comenzo con la vivencia del terremoto de 1985. El 3 de Marzo de ese ano, cerca de las ocho de la noche, la zona central de Chile recibio el movimiento de la tierra con una inensidad de 7.7 grados. Como varios de mis compatriotas, los recuerdos se vinieron a mi mente. Estaba junto mis padres y mi hermano en Papudo, un playa chilena, donde sentimos el moviento osciante de la tierra. Los autos se despegaban del suelo, realmente saltaban. Al dia siguente volvimos a Santiago, la alerta de tsunmi y replicas de gran intensidad se sintieron toda la noche. Debo confesar que a mis cortos 5 anos, los recuerdos del terremoto son mas bien escuetos, quizas los autos saltarines es lo mas impactante que quedo en mi retina. Hoy dia veo y comprendo, al mirar las imagenes de la serie televisiva, el real impacto que tuvo el terremoto de 1985 sobre la gente chilena. Fue horrible.. la vida, los suenos, los proyectos y anhelos de miles de personas se vinian abajo igual que el adobe, despues de dos minutos de moviento telurico.
Hace 8 meses Chile fue sacudido nuevamente por un terremoto. Esta vez, el evento fue algo muchisimas veces mas intenso que el del '85. Esta vez, nos asoto un megaterremoto de 8.8 grados, con tsunami inlcluido, dejano la muerte, desolacion y desesperanza en muchos mas lugares que entonces. Yo lo vivi en carne y hueso, la diferencia fue que no era una nina protgida por mis padres, sino que una mujer que debia proteger a sus hijas de cualquier cosa que pasara. Eran pasadas las 3:30 de la madruada del 27 de Febrero cuando comenzo el movimiento, a los pocos segundos incremetaba bruscamente la intensidad y se sentia un sonido subterraneo espantoso, como si algo fuese a salir debajo de la tierra. Durante tres minutos y medio el movimiento dejo a muchos sin poder moverse, imposibilitaba caminar e inlcluso mantenerse de pie, solo quedarse en el sito del suceso rogando a Dios que se detuviera.
Mis hijas, tienen recuerdos acotados, nada traumatico y algunos tragi-comicos, producto de la inocencia de los ninos.
Al comparar mis dos experiencia ("teluricas") con una diferencia de 25 anos, no puedo menos que darme cuenta como los padres hacemos lo imposible por mantener la salud de nuetros hijos y no me refieron a la salud corporal, sino que a la salud mental. Los padres hacemos cualquer cosa por saber que nuestos retonos estan viviendo una vida linda, agradable, de crecimiento y por sobre todo de felicidad. Cuantas veces nuestros padres tenia problemas economicos, algun dolor en su alma o alguna dificultad que les impedia dormir y nosotros no nos enterabamos ni por si acaso, pues nuestra tanquilidad y salud mental valia mas que cualquier cosa para ellos.
Hoy vivo esa expriencia todos los dias con mis ninas y no pueo menos que dar las gracias a mis padres por haberse preocupado de mantener mi ninez, mientras debia ser, para hoy tener bellos recuerdos de entonces...
POLILLA
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